jueves, 26 de septiembre de 2013

Cantabria, Sniace

Sniace dice que ni siquiera tiene dinero para indemnizar a los 533 despedidos


Cumpliendo lo que anunció el martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sniace está haciendo llegar las cartas de despido a los 533 trabajadores de la plantilla. En la misiva justifica la rescisión de contratos por causas objetivas de naturaleza económica y dice que el ERE de extinción para toda la plantilla se produjo como consecuencia del «devastador» efecto que tuvo en la compañía la entrada en vigor el 1 de enero de la Ley de medidas de sostenibilidad energética. Además, explica a los despedidos que ni siquiera tiene «caja» con la que hacer frente a las indemnizaciones (20 días por año trabajado).
La carta de despido (seis folios escritos por las dos caras) es enviada a los trabajadores mediante un burofax. En ella, el coordinador de la dirección, Miguel Gómez de Liaño, dice que lamenta tener que poner en conocimiento de los trabajadores la decisión de la empresa de proceder a la extinción de su relación laboral mediante un despido motivado por «causas objetivas de naturaleza económica».
Gómez de Liaño explica que es un hecho de «notorio conocimiento» que el grupo empresarial, formado por Sniace, Viscocel y Celltech, presentó el citado expediente de regulación de empleo el 19 de agosto, finalizando sin acuerdo las negociaciones con el comité el pasado lunes. Añade que «esa realidad» supone que la empresa haya tenido que comunicar su decisión de proceder a la extinción de los 533 contratos de trabajo. El coordinador de la dirección deja claro en la misiva que la decisión alcanza, sin distinción alguna, a la totalidad de la plantilla «ante la inviabilidad de proseguir con la actividad».
Sniace ofrece a los trabajadores la posibilidad, que ya tuvo el comité de empresa, de acceder a la documentación «acreditativa y justificativa» del cierre. No obstante, en la carta explica de forma resumida las causas económicas que justificaron el ERE y cómo la entrada en vigor de la referida Ley tuvo un efecto «devastador» en las cuentas de la compañía, cifrando el incremento de costes entre 8 y 9 millones.